lunes, 1 de noviembre de 2010

Despierto y/o Dormido

Me siento acalorado, hace demasiada calor que escribir no quiero!!
Pero me atormenta la idea de dejar un poco aquí en este espacio que decidí se abriera a partir de hoy!!
Lamentablemente no he preparado nada especial y todo lo que se me ocurre desaparece tan rápido como vino, esto me trae recuerdos tontos y vagos de jóvenes muchachos que sólo ven placer en diversión.

Les contaré que estuve perdido por un buen tiempo (bueno tampoco fué, sino digamos que hace ya bastante tiempo, unos 3 años sin saber que hacer), felizmente acabó, a lo que llamaré Samsara.
Empezó a lo que muchos llaman conversión y otros dicen: conviértete!!

Que gracioso nunca creí que yo fuera a caer dentro de estos términos meramente cristianos!
Pero lo mio es católico-cristiano o cristiano-católico no netamente y solamente cristiano.

Estoy participando en Bodas de Cana, una comunidad católica Diocesis Arequipa, llevo ahi aproximadamente 9 meses, la paso super genial he aprendido tanto por derecha y por izquierda he visto cosas que me han impactado y muchas otras que no me esperaba.

Me siento muy feliz de haber encontrado donde ir, y hasta me hacen servir o mejor dicho Dios quiere que le sea útil, lamentablemente yo no me siento así.

Hace poco hubo una oración muy fuerte, la verdad no sé en que clasificación estaría, pero en un momento el matrimonio que dirigía la oración comenzó a nombrar a distintas personas, no por su nombre sino en forma general, decía: en este momento un hermano es sanado de...
Yo escuchaba, presenciaba con mis 5 sentidos (los odio en la oración), y dentro de esas personas escuché: un jóven esta en duda, no tengas miedo levanta tus manos y alábalo... y algo como: es por la falta de amor.
En ese momento sabía que era yo!... yo soy el que duda que Dios esta conmigo, yo soy el que hoy escribe estas palabras, ya no se que pensar, en ese momento quise desaparecer de la faz de la tierra no decir ninguna palabra mas.
Pero no sucedió, seguía ahí con mis 5 sentidos y mis manos que no dejaban ver el frente, por suerte terminó la oración no hubo nada de rezos después, momento después pedí una Biblia y me fui al cuarto piso a orar yo solo, le dije recitando el salmo 13:

¿Hasta cuando, Señor, seguirás olvidándome? ¿Hasta cuando me ocultarás tu rostro?
¿Hasta cuando sentiré angustia en mi alma y tristeza en mi corazón, día tras día?
¿Hasta cuando mi enemigo triunfará a costa mía?
¡Señor, Dios mío, mírame y respóndeme! Ilumina mis ojos para que no me duerma con los muertos, y no diga mi enemigo que acabó conmigo, ni mis adversarios se alegren al verme vacilar.
En cuanto a mí, confío en tu bondad; conoceré la alegría de tu salvación y cantaré al Señor que me ha tratado bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario